Se abrazaron y cantaron.

Casi juraron que se respetarían y se querrían hasta el fin de sus días.

Parecía una boda.
Era un incentivo de empresa.

Organizamos un concurso de paellas donde tuvieron que trabajar juntos:

trajimos un arroz especial difícil de encontrar en tiendas, gambas rojas de Palamós, vieiras…

incluso una versión vegana con alcachofa y tofu. Reconozco que al principio no me pareció muy tentador pero el resultado estaba para chupar el tenedor.

Se alternaban varios equipos entre las paellas y los que competían preparando sangría:

de vino, de cava y estilo valenciano.

Cocinaron juntos.
Bebieron juntos.
Rieron juntos.

… lo compartieron todo en la mesa.

No estoy haciendo apología del alcohol y que todo evento se base en emborracharse.

Reconozcamos que comer y beber bien ayuda.

Se trata de crear momentos que rompen barreras.

Al día siguiente no eran compañeros.

Eran un equipo. Casi familia. Bueno, no tanto.

Eso se nota todo el año en la empresa.

servicio de cátering para eventos y grupos

Japi dei.

José E. Levy

servicio de cátering para eventos y grupos