No sabes lo que tienes

hasta que ya no puedes llamarle

Nadie te avisa.

No hay una alarma que te suena en el móvil. Ni una señal específica ni un ensayo.

Un día llamas y no contesta. Ya no hay nadie al otro lado.

El Domingo pasado fue el Día de la Madre.

Yo perdí a mi madre con 15 años.

Celebro cada año el Día de la Madre con mis hijos para conseguir sacarle una sonrisa a mi mujer. Es su madre. Quiero que guarden el mejor recuerdo posible de estos momentos.

Damos por hecho que la gente estará ahí mañana. Ese mañana, a veces, no llega.

Si tienes a alguien cercano que no ves tan a menudo como te gustaría, llámale hoy. Ahora.

No hace falta una conversación profunda. Un «¿qué tal estás?» “¿Qué haces hoy?” de unos pocos minutos. Mandar un audio tonto. Estar.

Cuando alguien se va, no solo echas de menos a la persona.

Echas de menos la versión de ti que existía cuando esa persona estaba.

Esa también desaparece.

Y todo lo que no dijiste, se queda dentro. Sin salida ni destinatario.

Hay gente que carga con eso décadas. Algunos el resto de su vida.

Esa persona ya no está para escucharte.

La próxima vez que pienses «ya le llamo otro día»… recuerda que hay personas que ya no tienen ese privilegio.

Llama hoy.

Japi Dei

José Levy

P.D.: Si perdiste a alguien y todavía no sabes bien qué hacer, este libro no te dará respuestas. Pero conseguirá que no te sientas solo.


Celebrar el Día de la Madre