¿eres de los que van al chiringuito?

El precio justo en bodas es uno de los temas más incómodos del sector nupcial.

 

Playa. Verano. 30 grados.

Todos apelotonados en la arena. 5ª fila para poner la toalla.

Chiringuito.

Olor a fritanga. Olor a sudor. Olor a mezcla de protectores solares.

Olor a rebaño.

Doritos marca blanca del Carrefour.

Hamburguesas de calidad dudosa aunque yo tengo certeza de su baja calidad.

Guacamole de tercera.

Cerveza a precio de oro. Será por el color.

Familia de 4: + de 90 Euros

En el súper: – de 17 Euros

Y vuelves a casa, con su correspondiente caravana, contento porque has comido en el chiringuito todos apretados.

Con olor a rebaño.

El precio justo en bodas no se negocia

El precio justo en bodas es uno de los temas más incómodos del sector.

Bajas tarifas cuando el cliente aprieta. Justificas tu trabajo cuando no deberías. Y mientras tanto, nadie te hace descuento en el chiringuito.

Tus clientes te escriben para su día que han soñado casi toda su vida hasta ese momento.

Que recordarán el resto de sus días y contarán a sus hijos y posiblemente a sus nietos.

Tus servicios serán en exclusividad para ellos ese día.

Toda tu estructura y experiencia para ellos y sus invitados.

Tus años de experiencia que no encuentran en el Carrefour.

Y tú eres el caro.

Te regatean. Bajas precios.

¿Te bajaron el precio en el chiringuito?

¿Te bajó Hacienda los impuestos?

¿Te ayudó la Seguridad Social?

Pues eso. Disfruta de tu vida de chiringuito.

 

Si quieres trabajar tu posicionamiento y cobrar lo que mereces,  hablemos sobre consultoría.

Defender el precio justo en bodas no es arrogancia. Es respeto propio.

Japi Dei

 

José Levy

P.D.: quizás debas plantearte gestionar un chiringuito de playa.

chiringuito de playa

 

Cobrar bien no es una cuestión de ego. Es una cuestión de sostenibilidad.

Un negocio que no cobra bien no dura. Y un profesional que no dura no puede seguir dando el mejor servicio a sus clientes.

Piénsalo la próxima vez que alguien te pida descuento.