Escríbelo
Hay gente que llama “darle vueltas” a lo que en realidad ya es un secuestro mental.
Luego se preguntan por qué llegan fundidos.
Cuando algo te toca la moral, la mente hace una cosa preciosa: exagerarlo todo.
Empieza con un detalle, sigue con una película y termina produciendo una trilogía de drama premium que ni el mejor guionista de sobremesa.
Una mala respuesta.
Un lío en el trabajo.
Una discusión tonta.
El tráfico.
La familia.
La pareja.
Los niños liándola.
Nos pasa a todos.
No eres especial por sobrepensar. Eres humano.
Pero tampoco hace falta hacer de eso una religión.
Una cosa es sentir. Y otra, muy distinta, es quedarte a vivir ahí con hipoteca emocional y vistas al desastre.
¿Mi consejo? Escríbelo.
Sin más.
Sin darle tantas vueltas.
Sin excusas.
Sin libreta bonita.
Sin velita aromática de mindfulness deluxe.
Escribes:
“Estoy enfadado”.
“Esto me ha dolido”.
“Esto me ha molestado”.
“Estoy cansado”.
“Estoy hasta los …..”.
Huevos.
Fin.
No hace falta que seas poeta.
No hace falta que suene inteligente.
No hace falta que te aplaudan.
Hace falta sacarlo.
Escribir tiene una virtud brutal: saca de tu cabeza lo que dentro crece sin control.
Lo convierte en algo visible.
Lo baja del pedestal.
Le quita volumen al rum rum.
Cuando el ruido baja, vuelve algo que parecía perdido: enfoque. Dirección. Energía. Un poco de ti.
Esto va de rendimiento. De negocio. De no contestar como un animal a alguien que no tenía la culpa. De no contaminar una reunión, una venta o una decisión por culpa de basura emocional mal digerida.
La gente cree que escribir es producir contenido.
No.
A veces escribir es simplemente no reventar por dentro como un email draft que nunca debió enviarse.
Escribir no elimina la vida. Evita que el caos te gobierne.
Aunque parezca pequeño, cambia tu vida.
“Lo grandioso no sucede solo por impulso,
es una sucesión de pequeñas cosas que se juntan.”
Vincent Van Gogh
Pintor brutal, obsesivo y profundamente humano.
Su frase encaja porque escribir unas líneas parece poca cosa…
hasta que entiendes que esos pequeños gestos
sostienen una cabeza más limpia y una vida mejor enfocada.
P.D.:
Si notas que tu cabeza va en overthinking mode on y eso ya se está cargando cómo trabajas, cómo respondes y cómo vendes, por aquí tienes una salida bastante más útil que seguir tragando:
Yo escribo. Tu vendes.
Japi Dei
Todos Los Negocios Son Emocionales
Consejos diarios.
#JoseLevyOficial
José Levy
Yo escribo. Tu vendes.