mascotas en bodas

Que cada vez más parejas quieran incluir a su perro (o gato, o hurón, o mini cerdo vietnamita) en su gran día es una realidad confirmada.

Sí, es precioso.

Esa mascota forma parte de su familia, porque ha estado ahí desde el primer beso hasta el “sí, quiero”, y porque es difícil imaginar ese momento sin ella.

Aquí es donde entra tu papel como profesional: poner cabeza donde hay corazón/ de jed in the jart

Incluir mascotas en bodas es posible, entrañable y muy especial… pero también puede ser un desastre si no se gestiona con criterio.

Así que prepárate para poner límites, anticiparte a los problemas y ofrecer soluciones que den confianza, seguridad y tranquilidad.

No todos los espacios son “pet friendly”

Lo primero es lo primero: el espacio manda.

Hay hoteles, masías o restaurantes que aceptan mascotas pequeñas con condiciones. Otros permiten más libertad si el animal está bien entrenado. Y luego están los que directamente dicen: aquí, ni hablar.

Riesgos reales que no puedes ignorar

Esto no va de “qué mono, mira cómo trae los anillos”. Esto va de prever los riesgos y evitar que tu evento perfecto termine oliendo… a problemas.

Riesgo 1: El perro y el catering
Si está suelto, y especialmente si es grande o no está bien educado, puede saltar, robar comida o crear una situación incómoda para el personal/ iting de banquet

Riesgo 2: Sus necesidades fisiológicas
Decoración floral impecable, ambientación de ensueño… y una caca en medio del pasillo. Inolvidable, sí, pero no por lo bonito.

Riesgo 3: Estrés y desorientación
Mucha gente, música, ruidos, fuegos artificiales, flashes, desconocidos… No todos los animales manejan eso bien. Algunos se bloquean, otros se escapan, y otros ladran toda la ceremonia.

¿Y el bienestar de la mascota?

Aquí va el punto que pocos dicen en voz alta: ¿es realmente lo mejor para el animal estar ahí todo el evento?

Durante la ceremonia puede tener sentido, especialmente si hace una entrada simbólica o participa brevemente.

Pero luego:

  • La pareja estará ocupada con fotos, saludos, banquete
  • El animal suele terminar atado en una esquina
  • Con música, estímulos y estrés constantes

Eso no es un día feliz para él.

¿La solución ideal?

  • Que participe solo en la ceremonia y luego lo recojan
  • Un cuidador profesional de mascotas en el evento
  • Zonas delimitadas y controladas
  • Coordinación con los fotógrafos para que tenga su momento especial

Las mascotas en bodas son una tendencia encantadora. Pero tú no estás aquí para seguir tendencias. Estás aquí para dirigirlas con visión y control.

Sé ese profesional que ofrece ternura sin caos.

Asegura resultados sin riesgos.

Da ese momento especial sin sacrificar la logística.

Porque incluir a una mascota en la boda no es solo un gesto bonito: es una operación técnica.

Tú eres quien la lidera.

Todo esto y más cuestiones, las leerás de manera divertida en

¿Te casas?

P.D.:

¿Te casas? con mascota y sin olor a caca.

Japi Dei

El problema nunca fue el precio.

Fue no saber quién eres.

Ikigai aplicado a negocios de bodas.

#JoseLevyOficial

José Levy

https://www.celebrationartsgroup.com/blog/